|
En definitiva, lo más grave es que el maltrato y la violencia están instalados en nuestra vida cotidiana y no solo contra los niños, sino contra las mujeres y los ancianos, contra todos. Preocupa que este fenómeno no disminuye sino que aumenta en un entorno de desempleo, frustración social, estrés y ciudades invivibles como Quito, con un tránsito que cambia el genio de cualquiera. El maltrato está en nuestra psiquis social, en nuestra cultura. Se lo ve como un asunto normal. Es más... no se lo ve. Se produce y reproduce en las aulas, en las casas, en la TV, ......
|