Hay buenas intenciones e ideas en el Ministerio de Educación (ME) respecto a la reforma del bachillerato. Impulsar su cambio es un acierto. El actual no va más. Aporta poco a los jóvenes para su ingreso a la universidad o para su inserción en el mundo laboral.
Hay graves problemas que son invisibles y que tarde o temprano saltan y nos causan daños irreparables. Ubicarlos y tratarlos a tiempo puede facilitar su solución en beneficio propio y de nuestro entorno.
De esta consulta popular el país sale más crispado, polarizado e intolerante. Pero además se le siente contenido, abultado, reprimido, al borde de la explosión y de la bronca. Es un volcán que hincha sus paredes y que arroja los primeros vapores.Se encuentra en una fase altamente peligrosa, incrementada por el miedo y el recelo ante un poder arrogante que no se inmuta.
Una política pública exitosa y trascendente debe tener sustento técnico, financiamiento y viabilidad política. En lo técnico responder a las necesidades de la realidad, a los avances teóricos y prácticos en la materia. En lo financiero contar con fuentes seguras y permanentes en el presupuesto nacional o local y en lo político disponer del respaldo al más alto nivel y el más amplio consenso político.
No solo hay malas noticias, enjuiciamientos, insultos y confrontaciones. Suceden también hechos estimulantes en el país, muchos de ellos protagonizados por la gente común, por aquella que solo aparece en la prensa roja, para fomentar el morbo y vender más.






